¡Nuestros alevines de esturión ya tienen tres meses de vida!

Nuestros esturioncitos siguen creciendo y lo hacen rápido, ahora ya tienen tres meses desde que eclosionaron. Ya sí podemos empezar a decir que son esturioncitos de verdad.

Siguen siendo parcialmente depredadores pelágicos (cazan en la columna de agua), pero ya la mayoría del tiempo se comportan como bentónicos (cazan principalmente por el fondo y paredes).

Como ya sucedía cuando tenían dos meses, sigue destacando la inmensa diferencia de tamaño entre ellos, pese a ser hermanos nacidos a la vez. Algunos, los mejores cazadores, ya triplican en longitud a sus hermanos menos desarrollados y pueden pesar hasta 10 veces más. Pese a ello, no se comen unos a otros, como pasa con otras especies, como la trucha etc, y ya la mayoría tienen el cuerpo con la forma de un adulto en miniatura.

En este periodo se les caen los dientes y ya van pasando a buscar sus presas por el fondo de los ríos. Lo que más les gusta comer son pequeños macroinvertebrados que se ocultan entre las piedras y vegetación de los ríos; y concretamente sus preferidos son: oligoquetos, tubifícidos, efémeras, tricópteros, ganmáridos y otra pequeña fauna del fondo.

Para quienes no estén familiarizados con esta pequeña fauna de nuestros ríos, facilitamos un enlace a una página en que pueden ver y entender a los macroinvertebrados y de paso introducirse en el conocimiento de su posible utilización como bio indicadores de la calidad ecológica de nuestros ríos. http://www.ub.edu/fem/index.php/es/recursos-educatius-es

Bajo el cartel de los macroinvertebrados podrán ver diferentes videos de cada uno de ellos.

En su morfología externa, sobre todo en los esturioncitos más grandes, que son ya casi adultos en miniatura, destacan la presencia de los escudetes, ya bien visibles, agudos y afilados, que son su mejor arma defensiva. Estos son duros y cortantes y se distribuyen en cinco líneas longitudinales, desde el final de la cabeza hasta la cola: una fila dorsal, dos laterales y dos ventrales, que en su conjunto suponen una autentica fortificación. Esto hace que muchos depredadores no puedan comérselos, al no poder atravesar esa defensa, e incluso para los que pueden “tragárselos completos”, le pueden producir heridas en la garganta. No son invencibles ni mucho menos y tienen muchos enemigos…, pero al menos pueden defenderse.

Alberto Domezain

Doctor Biólogo