¡Nuestros pequeñines ya cumplen un año!

Como ya comentamos en nuestro último artículo, queríamos hacer un pequeño homenaje en esta fecha señalada, ya que nuestros esturiones naccarii acaban de cumplir su primer año de vida.

Aunque todavía son jóvenes y les queda un largo camino por recorrer (de hecho aún ni siquiera podemos conocer su sexo. Si quiere conocer más sobre el tema pulse aquí), un año en la vida del esturión, aunque pueda parecer poco, la realidad es que es todo un logro, sobre todo si tenemos en cuenta que durante el primer año de vida son altamente sensibles y delicados.

Para ponerlo en perspectiva, en la naturaleza, por cada 100.000 huevos que desova una hembra de esturión, se estima que, de media, solamente dos de ellos sobrevivirán. Esto se debe a que las primeras etapas son las más complejas y donde son más susceptibles de ser depredados, si bien una vez adquieren cierto tamaño y desarrollan las 5 filas de escudetes óseos que les confieren protección, la supervivencia es mucho mayor. Es por ello que, en la naturaleza, las hembras desovan cientos de miles de huevos, para asegurar que al menos algunos de ellos, un porcentaje realmente bajo, alrededor del 0,002%, pueda llegar a la etapa adulta.

La naturaleza, sin duda, es formidable, pero al mismo tiempo conlleva una serie de riesgos. Desde Caviar Riofrío queremos mantener todo lo bueno que tiene la naturaleza para nuestros peces, como el agua pura, la baja densidad de animales en el mismo espacio, la alimentación de calidad… todo ello factores que les aportan bienestar y, al mismo tiempo, eliminar lo “no tan bueno” como la posibilidad de que sean atacados por depredadores, la pesca, la contaminación de su hábitat… factores entre otros que han llevado a los esturiones a estar en grave peligro de extinción (ver artículo aquí). Con estos cuidados, conseguimos que la tasa de supervivencia de nuestros huevos sea alrededor del 70%, por desgracia, nunca podrá ser del 100%, puesto que siempre habrá un porcentaje de huevos que no sean viables, por muy bien cuidados que los tengamos.

Nuestro objetivo con todo ello no es otro que el que nuestros esturiones solo tengan que preocuparse de alimentarse y crecer felices, sin prisas ni estrés, dándoles para ello todo el tiempo que necesiten.

Ignacio Alba Alejandre

Dr.Veterinario