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Inspirada en la taracea nazarí, la edición especial limitada de Caviar Riofrío enaltece su alma artesanal y nos la muestra a través de una pieza de colección única.

La taracea nazarí, técnica ancestral granadina que se fabrica en apenas unos cuantos talleres de la ciudad, consiste en la incrustación de pequeñas piezas de madera de diferentes colores, colocadas en una misma superficie para crear hipnóticos juegos geométricos de enorme elegancia y belleza.

En Caviar Riofrío, nos consideramos artesanos del caviar al igual que los viejos maestros nazaríes que producían sus taraceas pieza a pieza. Acipenser naccarii era la especie autóctona de nuestros grandes ríos andaluces y la que produce uno de los más preciados caviares del mundo. De ese origen andalusí surge Nazzarii, la edición especial para la Navidad 2022 de Caviar Riofrío. Una colección de 50 piezas de decoración, construidas a mano usando madera de haya natural, y decoradas con cuatro ilustraciones de síntesis de los elementos determinantes de la calidad suprema de Caviar Riofrío: Sierra, Piedra, Agua y Granada.

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Sierra

Bajo la Sierra Gorda de Loja, paisaje kárstico de esculturas naturales, los acuíferos que alberga en su interior son fuente de pureza. El agua de la sierra mana libre todo el año y es ahí, en la sierra salvaje, donde el agua comienza su viaje hasta nutrir Riofrío.

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Piedra

En la sierra virgen, plagada de dolinas y lapiaces, la piedra caliza se deja envolver por el agua. Y es gracias a esta piedra, cuando el agua de lluvia penetra a través de sus resquicios, que se logra un nivel de purificación que solo la naturaleza puede ofrecer.

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Agua

El agua de Loja brota de la tierra naturalmente, como en el salto de agua que origina el río Frío. Agua tranquila y serena de manantial, entre 13 y 15 grados durante todo el año, que surca naturalmente los agrestes paisajes para crear un ambiente idóneo para nuestros esturiones.

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Granada

La naturaleza es nuestra mejor aliada. La excelencia del entorno del Poniente Granadino, el sol, la piedra serrana, el agua serena de estas tierras, resultan idóneos para la cría natural de esturiones. Quizá el alma oriental de Granada se deba también a su latitud, similar a la de la lejana Persia, por lo que el hogar de nuestros esturiones simula a pequeños mares caspios trasplantados a estas tierras de mágica abundancia.

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