Mar, montaña, gastronomía, cultura… la provincia de Granada está dotada prácticamente de todo lo que un turista puede desear a la hora de planear una escapada. Además de una rica y apasionante historia y monumentos tan imponentes como la Alhambra, podemos encontrar infinidad de cosas que hacer y lugares que visitar, que hacen de Granada una provincia única e inolvidable. A continuación os proponemos 8 de esos imprescindibles que no podemos dejar pasar si visitamos Granada.

1. Visitar la Alhambra y el Generalife. Empezamos por lo más evidente. Podría estar tipificado como delito no visitar este magnífico monumento en nuestra visita a Granada. Se trata un emblema de la ciudad, de Andalucía y de todo el país, puesto que en 2015 se ha convertido de nuevo en el monumento más visitado de España.

2. Esquiar en Sierra Nevada. Si tienes la suerte de viajar a Granada durante la temporada de esquí, no puedes dejar de visitar la estación de Sierra Nevada, la más meridional de Europa, y disfrutar de un divertido día surcando la blanca nieve de la sierra. Y si no es temporada, siempre puedes descubrir los innumerables senderos en torno al Mulhacén.

3. Visitar la Costa Tropical. Los ocho kilómetros de playa de la costa granadina goza de un clima tropical perfecto para disfrutar de la gastronomía en cualquiera de sus chiringuitos y restaurantes costeros o de relajarse dando un largo paseo por cualquiera de sus pueblos. Motril, Salobreña y Almuñécar son los tres esenciales de nuestra costa.

4. Divertirse en el Parque de las Ciencias. De vuelta a la capital, podemos pasar una divertida tarde, aprendiendo y experimentando en el Parque de las Ciencias. Aunque los adultos disfrutan en este parque como si fueran niños, son éstos los que mejor se lo pasan, mientras descubren y aprenden las maravillas de la ciencia.

5. Pasear por el centro histórico, el Albaicín, el Realejo y el Sacromonte. El Albaicín y su mirador de San Nicolás son una visita obligada, pero el barrio del Realejo y el Sacromonte también esconden muchos de esos rincones mágicos de Granada. Y para acabar el paseo por la ciudad, las concurridas Alcaicerías del centro histórico son el lugar adecuado para comprar algún recuerdo de nuestra visita.

6. Pasar el día en las Alpujarras. Los pequeños pueblos blancos de la Alpujarra, situada entre la sierra y el mar, son lugares muy acogedores que ofrecen lo mejor de su ubicación y sus costumbres: impresionantes vistas desde el barranco del Poqueira y una gastronomía propia, entre la que destaca el exquisito jamón de Trévelez, que no nos dejará indiferentes.

7. Probar el caviar de Riofrío. La piscifactoría situada en este pueblo del poniente granadino es un lugar único en el que se crían truchas y esturiones. En torno al río se encuentran distintos restaurantes que ofrecen este manjar tan preciado, cocinado de innumerables formas. Una visita a los pueblos del poniente, rematarían una jornada perfecta para experimentar sabores y experiencias.

8. Tapear. De la misma forma que uno no puede visitar Granada sin pisar la Alhambra, tampoco puede dar por concluida su visita sin tapear por sus bares y tabernas. Las hay de todas clases: tradicionales, gourmet, de autor o en grandes cantidades. Sin duda alguna, las tapas en Granada ya forman parte de su patrimonio cultural.

 

Fuente : Enlace al Ideal de Granada